10 poemas para leer en una boda

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La poesía es una gran manera de llegar al corazón de la audiencia. Por ello, hoy os traigo una selección de poemas para leer en una boda que puede que os ayuden a poner el puntito que necesitais para vuestra lectura de boda.

“Táctica y estrategia” de Mario Benedetti

Mi táctica es mirarte
aprender como eres
quererte como eres
mi táctica es hablarte
y escucharte
construir con palabras un puente indestructible
mi táctica es quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en ti
mi táctica es ser franca
y saber que eres franco
y que no nos vendamos simulacros
para que entre los dos no haya telón
ni abismos
mi estrategia es en cambio
más profunda y más simple
mi estrategia es que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

“Amor” de Bécquer

El amor es la vida, y la vida es amor;
engendra la locura y abre paso al delirio;
purgatorio de goces y cielo de martirio;
su dolor es tan fuerte, que su dicha es dolor.
Va abriendo paraísos y cerrando ataúdes;
con puñales y flores hace ramos dorados…
Es el mayor pecado de todos los pecados,
y la virtud más grande de todas las virtudes.
El amor es el perfume, y el néctar, y es veneno;
es camino de rosas y es camino de cieno;
es un rayo de luna besando un corazón…
Es débil como un niño, como un Hércules fuerte;
el amor es la flecha que nos causa la muerte
y tiene el privilegio de la resurrección.

“Amor eterno” de autor desconocido

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

“Huellas” de autor desconocido

Anoche tuve un sueño.
Soñé que caminaba por la playa
en compañía tuya.
En la pantalla de la noche
se proyectaban los días de mi vida.
Miré hacia atrás y vi huellas sobre la arena:
una huella mía y otra tuya.
Cuando se acabaron mis días
me paré y miré hacia atrás.
Vi que en algunos sitios había sólo una huella.
Esos sitios coincidían
con los días de mayor angustia, de mayor miedo,
de mayor dolor de mi vida.
Entonces te pregunté:
Tú dijiste que ibas a estar conmigo
todos los días de mi vida?
¿Por qué me dejaste sola,
justo en los peores momentos?
Tu me respondiste:
Los días que has visto una sola huella sobre la arena,
han sido los días
en los que te he llevado en mis brazos.

“El padre bueno y el buen padre”

Padres buenos hay muchos; buenos padres, hay pocos.
No es difícil ser un padre bueno en cambio, no hay nada más difícil que ser un buen padre.
Un corazón blando basta para ser un padre bueno pero la voluntad más firme y la cabeza más clara son todavía poco para hacer un buen padre.

El buen padre dice sí cuando es sí y no cuando es no.
El padre bueno sólo sabe decir sí.
El padre bueno hace de su niño un pequeño Dios que acaba en un pequeño demonio.
El buen padre no hace ídolos.
El padre bueno encoge la imaginación del hijo con juguetes del bazar.
El buen padre echa a volar la fantasía del hijo dejándole crear una cometa, un tirachinas o un aeroplano con dos maderas viejas.
El padre bueno ablanda la voluntad del hijo ahorrándole esfuerzos y responsabilidades.
El buen padre templa el carácter de su hijo llevándolo por el camino del trabajo y del esfuerzo.

Y así, el padre bueno llega a viejo decepcionado y tardíamente arrepentido… mientras que el buen padre crece en años respetado, querido, y es a la larga, comprendido.

Gracias por ser un buen padre.

“Dime que sí” de Rafael Alberti

Dime que sí,
compañera,
marinera,
dime que sí.

Dime que he de ver la mar,
que en la mar he de quererte.
Compañera,
dime que sí.

Dime que he de ver el viento,
que en el viento he de quererte.
Marinera,
dime que sí.

Dime que sí,
compañera,
dime,
dime que sí.

“20 poemas de amor y una canción desesperada”, de Pablo Neruda

Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto como un viaje.
Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.

“Las pequeñas grandes cosas” de Wilferd Arlan Peterson

Nunca se es tan viejo para sostenerse las manos.
Es recordar decir “Te amo” al menos una vez al día.
Es nunca ir a dormir enojados.
Es nunca hablar con el otro solo por ser condescendiente; el cortejo no debería terminar con la luna de miel, debería continuar a través de los años
Es tener un sentido mutuo de valores y objetivos comunes.
Es pararse juntos enfrentando al mundo.
Es formar un círculo de amor que se alimenta en la familia toda.
Es hacer cosas para el otro, no en la actitud de servicio o sacrificio, sino en el espíritu de gozo.
Es hablar con palabras de apreciación y demostrar gratitud de maneras consideradas.
Es no esperar que el esposo use una aureola o que la esposa tenga las alas de un ángel.
Es cultivar la flexibilidad, la paciencia, el entendimiento y el sentido del humor.
Es tener la capacidad de perdonar y ser perdonados.
Es dar al otro un ámbito en el que pueda crecer.
Es encontrar espacios para las cosas del espíritu.
Es una búsqueda común del bien y la belleza.
Es establecer una relación en la cual la independencia sea por igual, la dependencia mutua y las obligaciones recíprocas.
Es no solamente casarse con la pareja perfecta, es ser la pareja perfecta

“Lo que es casarse” de autor desconocido

Formar una pasión de dos pasiones,
fundir en un derecho dos derechos,
fraguar un noble lecho de dos lechos,
y atar a una ambición dos ambiciones
Juntar en un soñar dos ilusiones,
Forjar un techo santo de dos techos,
Hacer un pecho puro de dos pechos,
sumar un solo amor dos corazones.
Anular en un lazo dos divisas,
formar un solo trino de dos risas
dos miradas fundir una mirada.
Dos llantos, enlazar un solo llanto
dos canciones, prender un solo canto.
Esto es casarse y lo demás no es nada.

“Bendición del matrimonio apache” de autor desconocido

Bendición del matrimonio apache
Ahora sentiréis que no llueve, por que uno será el amparo del otro. Ahora no sentiréis el frío, por que cada el uno será el abrigo del otro. Ahora sois dos personas, pero allí es solamente una vida después. Id ahora a vuestro hogar para ingresar en los días de vuestra vida juntos. Y quizás vuestros días sean largos y buenos sobre la Tierra.
Trataos a con respeto y recordad a menudo qué os ha unido. Dad prioridad a la ternura, la gentileza y la bondad que vuestra unión merece. Cuando la frustración, la dificultad y el temor asalten vuestra relación –porque a toda pareja le pasa antes o después- recordad qué es lo correcto entre vosotros, y no sólo el que se equivoca. En este camino, podéis cabalgar lejos de las tormentas cuando las nubes oculten la cara del sol en vuestras vidas – recordad que aún si lo perdéis de vista por un momento, el sol aún sigue allí. Y si cada uno de vosotros se responsabiliza por la calidad de vida juntos, serán marcados por la abundancia y el gozo.

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Imagen vía flickr

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