Discurso de una amiga de los novios

Amiga de los novios
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Desde leerenbodas os presentamos un discurso pensado para ser leído por una amiga de los novios que quiere demostrar su agradecimiento hacia el matrimonio leyendo durante la ceremonia. Si buscas más discursos de amigos/as de los novios visita la sección discursos de amig@s donde encontrarás una amplia variedad.

Sin más, allá va el discurso:

 

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Hola a todos, familiares y amigos de los novios,

Soy Nina, una amiga de Valeria y Juan. Es un orgullo poder formar parte de esta ceremonia, y no podía dejar escapar la ocasión de dedicar unas palabras a estas dos personas que tanta relevancia han tenido, y tienen, en mi vida. Como sabéis, Valeria es nutricionista y dietista. Yo acudí a su consulta hace algunos años, referida por otra amiga. Ya desde aquel primer encuentro, entre Valeria y yo surgió un vínculo que iba mucho más allá del trato profesional: del buen feeling inicial pasamos al colegueo, y de ahí, con mucha rapidez y naturalidad, a hacernos buenas amigas.

La primera vez que vi a Juan

La primera impresión que tuve cuando Valeria me presentó a Juan fue que era un chico majísimo. No hace falta conocer mucho a Juan para saber cuál es uno de sus rasgos más característicos: es un guasón empedernido, siempre con una sonrisa dispuesta o una broma a punto para provocarla. Tras conocer a Juan, Valeria me presentó a su familia, a la que considero también parte de la mía, dado el maravilloso trato que siempre he recibido de su parte.

La personalidad de la pareja

Quiero recordar un par de momentos que, para mí, simbolizan muy bien tanto el vínculo que me une a la pareja como la personalidad de cada uno de ellos. Recuerdo con especial simpatía el día en que Tamara y yo fuimos al gimnasio y ella olvidó sus zapatillas de deporte. Casualmente, yo tenía un par para prestarle. La anécdota no debería haber pasado de ahí, del despiste, de no ser porque ¡yo utilizo una 41 de pie! Se la veía muy graciosa con unas zapatillas tan grandes. Otro día, también en el gimnasio pero esta vez además con Juan, fue él quien olvidó una prenda importante: los calzoncillos. La solución fue mucho más sencilla: Valeria le dijo que se pusiera el pantalón sin nada debajo, qué remedio, y arreglado.

No me enrollo más. Para finalizar, y aunque los quiero a los dos con toda mi alma, debo dar las gracias a Valeria especialmente. Cuando la conocí, yo me encontraba en uno de los peores momentos de mi vida, y fue gracias a ella que conseguí salir adelante. Demostró ser no solo una excelente profesional, sino también una bellísima persona. Su comprensión, dedicación y disposición constantes, al principio de nuestra relación y ya una vez siendo amigas, me hicieron descubrir aspectos de mí misma muy valiosos, sin los cuales hoy no sería quien soy. Gracias a sus consejos, a su compañía y, en definitiva, a su amistad, hoy puedo decir que soy mejor persona.

Para acabar

Conocer a Juan y a Valeria ha sido uno de los mejores regalos que me ha ofrecido esta vida, por lo que el día de hoy es también para mí motivo de celebración. Solo me queda desearos que continuéis siendo tan felices, y que vuestro amor siga creciendo como en su día creció nuestra amistad. Ah, y a ver si de una vez consigo ir con vosotros a Mallorca, que me encanta que me enviéis fotos desde allí, pero a mí también me gustaría pisar la isla algún verano, así que no os olvidéis de avisarme.

Os quiero. Muchas gracias.

Imagen via Pixabay

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