Una boda en… Cuba

Bandera de cuba ondeando

La mayor de las Antillas no solo atesora una gran riqueza natural, esta ofrece a sus visitantes mucho más que un simple destino turístico, brinda el calor del hogar y las más ricas tradiciones culturales, las cuales son el entrante perfecto para conocer desde sus raíces la historia de esta isla caribeña, es por eso que miles de enamorados eligen día a día este pasional destino para contraer nupcias.

Las bodas en Cuba son sumamente peculiares, sus tradiciones únicas y la alegría de su gente son lo que las hace una experiencia inolvidable. Es válido puntualizar que a lo largo de los tiempos las costumbres nupciales han sufrido modificaciones, añadiéndole a lo tradicional toques de modernismo, dichos cambios se ven reflejados sobre todo en el vestido de la novia, la cual se atreve a mostrar sus curvas sin miedos ni prejuicios, siendo además muy frecuente la eliminación del velo de novia del conjunto que esta decide lucir el día de su boda.

Con la apertura del mercado del trabajo por cuenta propia se ha visto revolucionado el sector de la organización de estos eventos, posibilitando que los mismos adquieran matices mucho más personalizados y que un equipo multidisciplinario sea el encargado de planificar, amenizar y llevar a cabo el desarrollo de la celebración, sin que los novios o sus familiares tengan que preocuparse por ultimar ningún detalle.

Muchos lugares son icónicos para el festejo de bodas en Cuba, como el Morro Cabañas , el Malecón habanero y el Hotel Nacional ,donde se han popularizado la realización de las fotografías nupciales , otros lugares que ofertan salones climatizados son también de interés para la celebración de la ceremonia matrimonial y posteriormente la fiesta.

Es característico en las bodas cubanas que los novios vistan de blanco, siendo tradición que el novio espere a su futura esposa en el lugar donde se celebrara su unión, pues es considerado de mala suerte que este vea a la novia con su traje nupcial antes de que comience la ceremonia, de la misma manera es característico que la novia use ese día una prenda de vestir nueva, una prenda de vestir usada y algún detalle en color azul, lo cual se cree que traerá buena suerte a la pareja. No se concibe una boda en Cuba si la novia no es recibida a su llegada con la marcha nupcial, toque de alerta que indica a los invitados que comenzará la ceremonia.

Después de celebrada la ceremonia sea religiosa o civil se reciben a los recién casados con una lluvia de arroz, la cual es precedida por el paso de la damita de honor la cual va esparciendo pétalos a lo largo del camino por el que posteriormente transitaran los novios.

Una de las tradiciones nupciales cubanas más antiguas es la que consiste en atar latas, cintas y globos a el auto en el que se transportarán a los recién casados, para que a su paso por la calle, todos al sonar de la corneta del vehículo salgan a las calles a observar el paso de los novios.

Muchas parejas optan por celebrar su boda de una forma más discreta, festejando su unión desde el hogar, donde no faltará jamás la presencia de amigos, familiares y la típica comida criolla, siendo ambientada la fiesta con música bailable y por supuesto el momento más esperado para las solteras, el lanzamiento del ramo nupcial, el que se sucede de la tan famosa conga.

Si algo no puede faltar en una boda cubana es el humor, el cual corre a cargo de los comentarios de los amigos, entre los cuales se ha popularizado la famosa frase-¡Mi hermano te embarcaste ¡ la cual es dicha al novio en forma de broma.

Uno de los momentos más esperados durante la celebración es el momento del brindis, donde a más de un invitado le ganan las emociones, recordando esos momentos de la infancia y esas vergonzosas aventuras de niños que es preciso contar en ese mismo momento, para luego entre rizas desearle la mejor de las suertes a la formalizada pareja .Otro momento épico y que cabe resaltar es cuando es cortada la tarta de bodas, donde no puede faltar la foto clásica del beso y la broma del merengue en la nariz.

Es frecuente que los amigos y familiares obsequien algún presente a los novios, el cual por lo general casi siempre es dinero en efectivo, el cual será posteriormente invertido en la luna de miel.

Momentos tan bellos como las bodas vale la pena celebrarlos en un ambiente de regocijo, junto a aquellas personas que forman parte de tu día a día y quienes seguramente han deseado que este momento se convierta en uno de los mejores recuerdos de tu vida, seguir las tradiciones nupciales cubanas es una manera de inmortalizar este momento, por eso es frecuente la colocación de un libro de firmas en la entrada del local donde se realizará la fiesta, el cual será entregado al final de la misma a los novios , para que de esta forma cada invitado pueda plasmar sus mejores deseos mediante su puño y letra.

En una boda cubana es típica la alegría y la espontaneidad en los invitados, por lo que casi siempre acabará con el surgimiento de una nueva pareja de enamorados, quienes tras la emoción de la fiesta y el alcohol que han bebido demás se atreven a confesar sus más atesorados sentimientos, para cerrar de esta forma con broche de oro la festividad.

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